Asociación Paranense de Softbol
Ayacucho y Ambrosetti
CP. 3100, Paraná, Entre RÃos Telephone: +54 343 4331603
E-mails:
General:
SecretarÃa:
Juvenil: Campeonato Mundial Femenino de la International Softball Federation ISF
En Ciudad del Cabo, Sudáfrica, desde el 7 al 17 de diciembre, se llevará a cabo la novena edición del Campeonato Mundial Femenino de la International Softball Federation (ISF) para la categoría juvenil. EL DIARIO dialogó con las paranaenses convocadas para integrar la lista del elenco nacional.

En tan sólo cuatro días, la delegación Argentina Juvenil estará partiendo hacia su máxima meta: el Campeonato de Softbol más importante para la categoría, el Mundial. En dicho tiempo, las ilusiones de 17 jugadoras tomarán el mismo avión con idéntico destino. Ese viaje inalcanzable que parecía ser lejano y a veces imposible para Juliana Capdevilla, Stefanía Dalinger Iturbide, Clarisa Solé y Aldana Gómez hoy, es una realidad cercana y a punto de concretarse. Por tal motivo, EL DIARIO se acercó hasta el Polideportivo del Centro Provincial de Educación Física Número 5 (CPEF), para dialogar con tres de las cuatro paranaenses, quienes confesaron entre bates, guantes y polvo de ladrillo, que la clave se encuentra en “no rendirse nunca”.
SUS COMIENZOS. Todas con una historia y por un motivo diferente, empezaron a practicar el deporte sin saber todo lo que la disciplina les ofrecería. En el caso de Clarisa Solé, la jugadora del Poly aseguró que dio sus primeros pasos en el softbol gracias a que su hermano lo practicaba, desde entonces nunca más se despegó del diamante. Por el lado de Juliana Capdevilla, su historia comenzó hace 10 años cuando su hermano le aseguró que no duraría más que tres meses en la cancha: “Cuando empecé mi hermano me dijo que apostábamos lo que yo quisiera y que no iba a durar más de tres meses. Ahora, hace 10 años que juego”, confiesa entre risas. Stefanía Dalinger Iturbide conoció el deporte del bate y el guante gracias a la escuela y aseguró que “Cuando estaba en quinto grado un grupo de compañeras empezó en Softbol Play, yo no lo conocía, nunca en mi vida lo había practicado, hasta que me fui enganchando pero al principio mi mamá no me dejaba jugar y me acuerdo que lloraba. Después, ella también se entusiasmó y me dejó”.
EL SUEÑO ERA LEJANO. Ninguna de las tres: Juliana, Clarisa y Stefanía, imaginaban llegar a la selección y cumplir el sueño de formar parte de una delegación Nacional. Sólo pensaban en divertirse y jugar con su grupo de amigas. Pero, de a poco se dieron cuenta que las condiciones que tenían les permitirían vestirse de celeste y blanco y por eso, no dudaron en apostar por un lugar en la lista.
Clarisa Solé expresó: “La verdad es que no me imaginaba esto, cuando era chica no pensaba en todo esto, sólo en divertirme y hacerlo cada día mejor”.
Juliana Capdevilla, por su parte, contó: “Yo empecé de muy chica. En ese momento veía que practicaba más que todas mis compañeras y cuando me llamaron por primera vez me di cuenta que podía llegar más lejos”. En tanto que Stefanía Dalinger aseguró: “Lo veía muy lejos, de chica pensaba que sería muy bueno llegar pero lo era imposible. Este año empecé a tomarlo más seriamente, a practicar duro y se me dio”.
El esfuerzo para alcanzar la meta es muy grande y se necesitan muchas horas dentro del diamante entrenando. Pese a ello, las softbolistas sostienen que la clave y lo más importante es no bajar los brazos, no dejarse rendir por el cansancio y las desilusiones. Juliana se refirió al tema expresando: “En mi caso, cuando empecé me llamaban para todas las concentraciones pero nunca viajaba. Eso lejos de tirarme abajo, me incitó a seguir adelante para mejorar todo el tiempo”.
SUDÁFRICA. Los sacrificios y el esfuerzo dieron sus frutos, ya que cuatro jugadoras de Paraná fueron convocadas para viajar al mundial y representar al país. Una mezcla de emociones y una camiseta en común. Ciudad del Cabo espera a 17 argentinas y una cantidad inmensa de ilusiones que invaden a los aficionados del bate.
“El año pasado estábamos en las prácticas de la selección de Paraná y nos mirábamos sorprendidas porque estábamos con las más grandes. Dos meses después nos llamaron para la preselección Nacional y no lo podíamos creer, parecía un sueño que queríamos alcanzar sí o sí”, aseguró Clarisa Solé; a lo que agregó: “Haber quedado en la selección local mayor fue muy importante, ahí me di cuenta que necesitaba dedicarme más y que de esa manera iba a llegar a la selección”.
Poco es el tiempo que las separa de la meta principal, de ese importante certamen que esperaron desde la primera cita. “Nuestras valijas están a medio armar y es increíble que estemos a tan poco y que no falte nada para viajar”. Clarisa por su parte aseguró que: “No me puede faltar la camiseta de mi club en el bolso porque cada vez que estoy lejos y la miro siento que de ahí salí y no me puedo olvidar de eso, es muy importante para mí”.
Por su parte, todas coincidieron en el reconocimiento por parte del grupo, de sus familias y amigas. “Nuestras compañeras siempre nos ayudaron, nos incentivaron y nos incluyeron enseguida. El compañerismo en la selección es muy importante. Estamos seguras que será una experiencia única por el lugar, los estadios y los equipos que vamos a enfrentar. Estamos ansiosas por enfrentarnos a Japón y a todos los equipos dando todo y poniendo todas las fuerzas para ganar y poder tener un gran mundial”.
AGRADECIMIENTOS. Las chicas reconocen que solas no hubiesen podido lograrlo y que muchas fueron las personas que hicieron de su sueño, una realidad. “El grupo siempre te apoya mucho pero principalmente la familia y los entrenadores”. Al respecto, Stefanía aseguró: “Mi mamá siempre estuvo dispuesta a ayudarme, me apoyó en todo lo que me propuse pero quiero agradecer también a Cristian Montero, nuestro entrenador de CPEF, porque él nos incentivó y nos exigió mucho para que lleguemos lejos y demos lo mejor de nosotras. Además tiene una predisposición para ayudarnos que es destacable, siempre quiere enseñarnos cosas nuevas y pulirnos al máximo”. En tanto Juliana Capdevila y Clarisa Solé agradecieron a sus compañeras, amigas y familiares por darles el aliento necesario para seguir adelante, como sus entrenadores por ser capaces de enseñarles lo que les permitió ser parte de la selección.
EL DATO
El seleccionado nacional formará parte del Grupo B de la competencia con Japón, Australia, China Taipei, Rusia, Alemania, Brasil y Zimbabwe. Debutará en la competencia el jueves 8 de diciembre a las 12 cuando enfrente a Japón. Los playoffs del certamen se disputarán entre el jueves 15 y el sábado 17 de diciembre, día en que se conocerá el Campeón 2011 del Mundial Femenino Juvenil. Cabe mencionar que Argentina alcanzó la clasificación al certamen Juvenil ISF gracias al quinto lugar obtenido en el último Campeonato Panamericano de la categoría, disputado en Bogotá Colombia, el año pasado.
Fuente: Victoria Demichelis (El Diario)

En tan sólo cuatro días, la delegación Argentina Juvenil estará partiendo hacia su máxima meta: el Campeonato de Softbol más importante para la categoría, el Mundial. En dicho tiempo, las ilusiones de 17 jugadoras tomarán el mismo avión con idéntico destino. Ese viaje inalcanzable que parecía ser lejano y a veces imposible para Juliana Capdevilla, Stefanía Dalinger Iturbide, Clarisa Solé y Aldana Gómez hoy, es una realidad cercana y a punto de concretarse. Por tal motivo, EL DIARIO se acercó hasta el Polideportivo del Centro Provincial de Educación Física Número 5 (CPEF), para dialogar con tres de las cuatro paranaenses, quienes confesaron entre bates, guantes y polvo de ladrillo, que la clave se encuentra en “no rendirse nunca”.
SUS COMIENZOS. Todas con una historia y por un motivo diferente, empezaron a practicar el deporte sin saber todo lo que la disciplina les ofrecería. En el caso de Clarisa Solé, la jugadora del Poly aseguró que dio sus primeros pasos en el softbol gracias a que su hermano lo practicaba, desde entonces nunca más se despegó del diamante. Por el lado de Juliana Capdevilla, su historia comenzó hace 10 años cuando su hermano le aseguró que no duraría más que tres meses en la cancha: “Cuando empecé mi hermano me dijo que apostábamos lo que yo quisiera y que no iba a durar más de tres meses. Ahora, hace 10 años que juego”, confiesa entre risas. Stefanía Dalinger Iturbide conoció el deporte del bate y el guante gracias a la escuela y aseguró que “Cuando estaba en quinto grado un grupo de compañeras empezó en Softbol Play, yo no lo conocía, nunca en mi vida lo había practicado, hasta que me fui enganchando pero al principio mi mamá no me dejaba jugar y me acuerdo que lloraba. Después, ella también se entusiasmó y me dejó”.
EL SUEÑO ERA LEJANO. Ninguna de las tres: Juliana, Clarisa y Stefanía, imaginaban llegar a la selección y cumplir el sueño de formar parte de una delegación Nacional. Sólo pensaban en divertirse y jugar con su grupo de amigas. Pero, de a poco se dieron cuenta que las condiciones que tenían les permitirían vestirse de celeste y blanco y por eso, no dudaron en apostar por un lugar en la lista.
Clarisa Solé expresó: “La verdad es que no me imaginaba esto, cuando era chica no pensaba en todo esto, sólo en divertirme y hacerlo cada día mejor”.
Juliana Capdevilla, por su parte, contó: “Yo empecé de muy chica. En ese momento veía que practicaba más que todas mis compañeras y cuando me llamaron por primera vez me di cuenta que podía llegar más lejos”. En tanto que Stefanía Dalinger aseguró: “Lo veía muy lejos, de chica pensaba que sería muy bueno llegar pero lo era imposible. Este año empecé a tomarlo más seriamente, a practicar duro y se me dio”.
El esfuerzo para alcanzar la meta es muy grande y se necesitan muchas horas dentro del diamante entrenando. Pese a ello, las softbolistas sostienen que la clave y lo más importante es no bajar los brazos, no dejarse rendir por el cansancio y las desilusiones. Juliana se refirió al tema expresando: “En mi caso, cuando empecé me llamaban para todas las concentraciones pero nunca viajaba. Eso lejos de tirarme abajo, me incitó a seguir adelante para mejorar todo el tiempo”.
SUDÁFRICA. Los sacrificios y el esfuerzo dieron sus frutos, ya que cuatro jugadoras de Paraná fueron convocadas para viajar al mundial y representar al país. Una mezcla de emociones y una camiseta en común. Ciudad del Cabo espera a 17 argentinas y una cantidad inmensa de ilusiones que invaden a los aficionados del bate.
“El año pasado estábamos en las prácticas de la selección de Paraná y nos mirábamos sorprendidas porque estábamos con las más grandes. Dos meses después nos llamaron para la preselección Nacional y no lo podíamos creer, parecía un sueño que queríamos alcanzar sí o sí”, aseguró Clarisa Solé; a lo que agregó: “Haber quedado en la selección local mayor fue muy importante, ahí me di cuenta que necesitaba dedicarme más y que de esa manera iba a llegar a la selección”.
Poco es el tiempo que las separa de la meta principal, de ese importante certamen que esperaron desde la primera cita. “Nuestras valijas están a medio armar y es increíble que estemos a tan poco y que no falte nada para viajar”. Clarisa por su parte aseguró que: “No me puede faltar la camiseta de mi club en el bolso porque cada vez que estoy lejos y la miro siento que de ahí salí y no me puedo olvidar de eso, es muy importante para mí”.
Por su parte, todas coincidieron en el reconocimiento por parte del grupo, de sus familias y amigas. “Nuestras compañeras siempre nos ayudaron, nos incentivaron y nos incluyeron enseguida. El compañerismo en la selección es muy importante. Estamos seguras que será una experiencia única por el lugar, los estadios y los equipos que vamos a enfrentar. Estamos ansiosas por enfrentarnos a Japón y a todos los equipos dando todo y poniendo todas las fuerzas para ganar y poder tener un gran mundial”.
AGRADECIMIENTOS. Las chicas reconocen que solas no hubiesen podido lograrlo y que muchas fueron las personas que hicieron de su sueño, una realidad. “El grupo siempre te apoya mucho pero principalmente la familia y los entrenadores”. Al respecto, Stefanía aseguró: “Mi mamá siempre estuvo dispuesta a ayudarme, me apoyó en todo lo que me propuse pero quiero agradecer también a Cristian Montero, nuestro entrenador de CPEF, porque él nos incentivó y nos exigió mucho para que lleguemos lejos y demos lo mejor de nosotras. Además tiene una predisposición para ayudarnos que es destacable, siempre quiere enseñarnos cosas nuevas y pulirnos al máximo”. En tanto Juliana Capdevila y Clarisa Solé agradecieron a sus compañeras, amigas y familiares por darles el aliento necesario para seguir adelante, como sus entrenadores por ser capaces de enseñarles lo que les permitió ser parte de la selección.
EL DATO
El seleccionado nacional formará parte del Grupo B de la competencia con Japón, Australia, China Taipei, Rusia, Alemania, Brasil y Zimbabwe. Debutará en la competencia el jueves 8 de diciembre a las 12 cuando enfrente a Japón. Los playoffs del certamen se disputarán entre el jueves 15 y el sábado 17 de diciembre, día en que se conocerá el Campeón 2011 del Mundial Femenino Juvenil. Cabe mencionar que Argentina alcanzó la clasificación al certamen Juvenil ISF gracias al quinto lugar obtenido en el último Campeonato Panamericano de la categoría, disputado en Bogotá Colombia, el año pasado.
Fuente: Victoria Demichelis (El Diario)




Volver 


